jueves, 18 de febrero de 2010

Los señores de la montaña alta


Debido a que los medios nacionales no dicen una sola palabra de lo que está pasando en Catamarca, transcribimos una nota realizada por Carlos Del Frade:


El agua del río Andalgalá, palabra quechua que quiere decir “señor de la montaña alta”, inventó un oasis en el centro norte de la provincia de los cerros azules, Catamarca.

Allí se levantó la ciudad homónima que está en la base de la Sierra del Aconquija, rodeada de selvas subtropicales y más al norte estalla el llamado Salar de Pipanaco.

Casi quince mil almas viven en Andalgalá, tierra de aceitunas, duraznos, ovejas, cabras y muchos recursos minerales.

Lo que debería ser motivo de felicidad popular, termina siendo causa de dolores e impunidades.

Será que el verdadero señor de la montaña alta no es ni el río ni las hijas y los hijos del pueblo, sino los intereses multinacionales que se llevan lo parido en las entrañas de las sierras de fantasía.

El viernes 12 de febrero, los integrantes de la Asamblea El Algarrobo fueron rodeados por efectivos de la guardia de Infantería, el grupo Kuntur y la policía catamarqueña.

Doscientas personas entre las que había mujeres, chicos y abuelos dispuestos a defender el patrimonio colectivo del subsuelo de Andalgalá y exigiendo el derecho a “una vida digna y sana, a un ambiente libre de contaminación, diciéndole si a la vida y no a la explotación a cielo abierto del Nevado de Aconquija en manos de la empresa minera Agua Rica”, tal como decía el comunicado de la asamblea. La orden había partido del intendente, José Perea, y la fiscal, Martha Nieva.

Dos funcionarios que parecen funcionar a favor de los intereses de la minera Agua Rica que quiere explotar el cobre y el oro de la provincia desde el año 2003 y que ahora se encuentra en la etapa de construcción hasta 2012.

El propio intendente había dicho: “El 25 de febrero, caiga quien caiga, las máquinas van a llegar al yacimiento”. La respuesta fue una movilización que reunió a más de 4.000 andalgalenses en contra de la minería.

El lunes 15, “el conflicto terminó de estallar cuando una máquina tipo oruga retroexcavadora y 20 camionetas de la minera, con el apoyo de la policía, se dispusieron a atravesar el corte. La resistencia de los ciudadanos -que reclaman un plebiscito sobre la instalación de la minera- fue quebrada a balazos de goma, culatazos, gases lacrimógenos y detenciones. “Te tiraban a dos metros, no podían errarle” contó Aldo Flores.

Las crónicas dicen que “unos 300 integrantes de la asamblea El Algarrobo fueron reprimidos a media tarde por las denominadas fuerzas del orden en Chaquiago, donde la asamblea realiza un corte en el camino que va hacia la minera. El episodio mostró la entusiasta e indiscriminada violencia policial (contra mujeres, niños, ancianos), y terminó generando una pueblada durante la noche, con quema de la intendencia y otros ataques emblemáticos: contra las oficinas de la minera Agua Rica, el juzgado y la fiscalía, y el supermercado Los Mellizos propiedad de una proveedora de la minera”.

Como consecuencia de la represión, Raúl Guillermo Cerda, juez Electoral y de Minas de Catamarca, ordenó paralizar los trabajos en la mina de Agua Rica, como resultado de los incidentes registrados en Andalgalá.

Fundamentó la decisión, que rige hasta nuevo aviso, en la necesidad de “pacificar” a la comunidad. La empresa fue notificada.

La mina de Agua Rica pertenece al grupo canadiense Yamana Gold y ellos son los que se quieren convertir en los auténticos y nuevos señores de la montaña alta.

Sin embargo allí está el pueblo, los integrantes de la Asamblea de El Algarrobo dispuestos a defender el río, la tierra, el cielo y la vida porque no quieren convertirse en otro pueblo fantasma.

Porque ellos son los verdaderos descendientes del señor de las montañas altas.

Fuentes de datos:
Agencia La Vaca - RENACE - No a la mina

domingo, 7 de febrero de 2010

Tender puentes


Este es un extracto de un post publicado por Diego F. en su blog Mundo Perverso


(...)¿Y quién puede arrogarse la verdad revelada? ¿Quién dice qué sapo hay que tragarse y qué está en juego en cada situación? Mal que le pese a muchos verticalistas estos límites son internos de cada persona. Nadie puede imponerle a los demás su visión de la realidad. En algunos casos coincidiremos y en otros no, pero si el criterio de una persona es válido y respetable para algunos temas hay que bancarse que también lo sea para los temas en los que no estamos de acuerdo.

Yendo al grano: el tema de la ilegitimidad de una parte de la deuda externa y la necesidad de una auditoría en el Congreso es una convicción íntima a la que llegué después de investigar mucho y escuchar a muchas personas. Desde textos académicos de mi carrera hasta documentales pasando por diversos informes, artículos y opiniones de personas más que respetables todo fue ratificando y profundizando mi convicción. Y así lo expresé a lo largo de estos años que lleva el blog y lo pueden comprobar simplemente recorriendo el archivo. No es que ahora cambié mi posición para oponerme porque tuve una mala noche. ¿Quién se puede arrogar la potestad de la única interpretación de lo posible? ¿Quién define qué es lo posible y qué es lo utópico?

Y me molesta mucho la intolerancia de muchos compañeros. Me parece que hay demasiado poca tolerancia al disenso y que en sus mentes el mundo es binario y no hay matices. Ser independiente para algunos es un disvalor. Estás de un lado o del otro y no importa lo que creas desde siempre: tenés que dejar atrás tus convicciones y alinearte con nosotros porque somos los que sabemos. Ustedes son unos idealistas, puristas, infantiles, inmaduros políticamente, y nosotros somos la voz de la experiencia y sabemos perfectamente qué se puede hacer y qué no.

En muchos casos pasa por una cuestión de alineamiento acrítico con el oficialismo, un cheque en blanco. En otros pasa porque la vida los llevó a tener otras creencias, la creencia de que no hay nada que se pueda hacer y que hay que aceptar lo dado con resignación. Determinismo histórico puro. Somos colonia, qué le vamos a hacer. Hay que aceptar las cosas como vienen dadas porque somos impotentes de cambiaras. ¿Qué habría sido de la historia de la humanidad si todos pensáramos así? Probablemente seguiríamos bajo la teocracia medieval. El primer paso para que las cosas se puedan cambiar es sí o sí que las personas crean que las cosas se pueden cambiar. Sin esta creencia elemental estamos condenados a que nada cambie (recomiendo la discusión con MSC al respecto en los comentarios de este post). Como apuntó una amiga de la casa citando a Serrat "sin utopías la vida es un ensayo de la muerte".

Y me duele que gente que aprecio mucho, por no coincidir con la posibilidad empírica de hacer algo respecto a la deuda ilegítima, crea que los que sí creemos que se puede hacer algo decimos lo que decimos sólo para tranquilizar nuestras conciencias y que no nos cuesta nada decir una cosa o la otra. Y más aún que sigan insistiendo con la falacia del grupo "A" y grupo "B" y nos metan en la misma bolsa que la derecha. Porque con el mismo criterio de tomar un caso puntual y generalizar desde ahí, podemos sin dudas afirmar que el oficialismo en este tema forma la vanguardia del supuesto grupo A, coincidiendo firmemente con la derecha neoliberal y el establishment en que ya no se puede hacer nada con la deuda porque es tarde (a pesar de los amplios argumentos legales y antecedentes históricos que indican lo contrario) y que hay que pagar sin chistar. ¿Será que la derecha neoliberal y el oficialismo son los maduros realistas? (en los 90s nos decían que eran los eficientes y que el único camino al progreso era el propuesto por el menemismo).

Por supuesto que no creo que el oficialismo sea grupo "A", sólo trato de explicar que con el criterio que muchos oficialistas usan para impugnar toda idea con la que no se esté de acuerdo llegamos a conclusiones de ese tipo. Está perfecto que si realmente creen que no se puede hacer nada a esta altura (insisto: a pesar de los argumentos jurídicos y antecedentes históricos incluso recientes que dicen lo contrario) militen por el pago de la deuda sin chistar y por la impunidad de los responsables. No hay problema, en serio lo digo y sin chicanear; pero no pueden desmerecer a los que creemos que otro mundo es posible, que las cosas se pueden hacer de otra manera. Sin embargo estoy absolutamente convencido de que estas mismas personas serían la punta de lanza si mañana el gobierno anunciara que auditará la deuda externa en el Congreso. Y ahí todos buscarán argumentos y lucharán por convencer a los demás de que lo que dirán la derecha y los medios de comunicación acerca de los cucos que vendrían si auditaramos la deuda es una gran falacia, tal y como lo fue cuando Kirchner anunció una quita importante de una fracción de la deuda. Y el mundo siguió y los marines no vinieron y no nos caimos del mundo.

Evidentemente el criterio con el cual algunos miden lo posible es lo que desde las altas esferas del gobierno les dicen que es posible. Y me parece muy bien que tengan tanta confianza en sus lideres y que tomen por cierto que los límites son los que dicen que son; pero tienen que aceptar que algunos otros creemos que se puede actuar diferente y que los límites son otros. Y por supuesto, tienen que aprender a aceptar que eso no nos convierte en enemigos porque eso sería dinamitar todos los puentes que podemos cruzar en los momentos difíciles.

Personalmente me duele que haya tantos compañeros que creen que hay que resignarse y bancarsela porque ya es tarde. Me duele porque muchos de ellos tienen la capacidad y el conocimiento suficiente como para investigar los argumentos legales y antecedentes que demuestran que no es una infantilidad como sugirió Cristina al afirmar que ya no hay deuda ilegítima. Y no se trata como plantearon por allí de que nos den la razón en que la deuda es ilegítima, sería como esperar que nos den la razón en que la tierra es redonda y no cuadrada. Lo que por lo menos yo pretendo es respeto por las convicciones. ¿Qué habría sido sin convicciones de los juicios a los genocidas que se están dando? ¿Qué habría pasado si las madres de plaza de Mayo creyeran como ustedes que ya fue, es tarde para reclamos? ¿Y con la ley de medios? ¿De qué ley de medios estaríamos debatiendo si no fuera posible hacer nada al respecto, como decían antes del 2008 ante los reclamos históricos por una nueva ley de radiodifusión?

Y en este tema, el de la deuda, es importante entender que no se trata de un tema económico-técnico separado de lo que fue el genocidio militar de los 70's. Mil veces hemos expresado y fundamentado -incluso junto a algunos de los que hoy abogan por pagar todo sin chistar- que el objeto principal de las dictaduras neoliberales sudamericanas no fue combatir a ninguna guerrilla sino instaurar al costo que sea un modelo socioeconómico que se chupa los recursos soberanos al costo de miseria y hambre. Que los milicos de todo el continente (con complicidad de los civiles cipayos y mercenarios locales) contrajeron con los mismos tipos deudas impagables y fraudulentas para mantenernos en estado de colonia, ¿se le escapa a alguien?. Se chuparon mucha gente, y cometieron las peores atrocidades que el humano puede cometer para lograr esto. Como dijo el ex presidente estadounidense John Adams: "Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda"

La necesidad de la auditoría de la deuda externa es parte del mismo espíritu que viene luchando para esclarecer los crímenes cometidos por la dictadura para instalar este modelo colonial y para desarmar el andamiaje que Videla creó y legó a los herederos del proceso. Es necesaria porque en Argentina hay que saldar el pasado que todavía es presente. Porque no sólo mataron y torturaron a tanta gente para esto, esta deuda se pagó con el hambre del pueblo en democracia y al costo de muertes evitables que son imposibles de contar porque son muertes indirectas.

Y en serio lo digo, respeto a los que piensan que no hay que mirar atrás porque sé que una parte de ellos piensan que es el mejor camino posible. Y tienen tanto derecho a creer eso como nosotros a creer que es posible cambiar y desarmar el andamiaje creado por la dictadura y profundizado por la rata, Cavallo, de la Rúa y demás secuaces de los intereses foráneos. Pero lo que pido es que también respeten a los que buscamos hacer las cosas de otra manera. No nos traten como si fueramos estúpidos que no entendemos nada. No somos infantiles, no somos delirantes, y nuestras convicciones valen tanto como las suyas. Que se paren en una postura de superioridad a decirnos que el único camino posible es el pragmatismo ortodoxo huele demasiado al fin de la historia de Fukuyama.

Por último, ponernos en la bolsa junto a los antipatria, a los bolsiqueros de esta tierra, a los entreguistas, a los clarinistas, a los fascistas es un despropósito por donde se lo mire. Ustedes saben bien que no es así por más consignas que lancen y por más que se la pasen repitiendo que el oficialismo son los buenos y el resto del mundo los malos no es así. Por mi parte seguiré apoyando todos los avances de este gobierno, que no fueron pocos, y sería un buen gesto que en lugar de acusarme de traidor, de venderme a Clarín o de ser un lilito tengan memoria y recuerden que en los momentos más difíciles estuvimos codo a codo peleándola sin mezquindades. No hay que dinamitar los puentes, a pesar de los disensos con los que ustedes se empecinan en llamar grupo "A" (como si no hubiera mucho "grupo A" en sus propias filas) desde ese progresismo del grupo A se apoyaron medidas muy importantes del gobierno y en los años que se vienen van a necesitar ese y otros apoyos para poder seguir transformando el país. Cerrarse y ponerse a la defensiva atacando a todo el que no piensa exactamente como ustedes no sirve de nada a ninguna construcción. Por supuesto, hay falencias dentro de este progresismo y muchas veces hay declaraciones desafortunadas y en tonos que no contribuyen para nada a la unidad. Pero no se le puede pedir la perfección más que al fakir, nadie dijo nunca que es perfecto y el tema está en reconocer o no los errores y modificar las actitudes. Pero la confrontación sólo tiende a polarizar y los actores se retrotraen a la defensiva y al sentirse amenazados se endurecen las posiciones.

Los años que se vienen tienen que ser años de tender puentes, de sumar. No hay proyecto de país posible sin la unidad de fuerzas y hay que pedirle a nuestros dirigentes que hagan todo lo posible por acercarnos si queremos salir para adelante. No dejemos que los puntos de desacuerdo sean los que predominen: trabajemos en conjunto cada quien desde su identidad por por lo menos el denominador común.

miércoles, 13 de enero de 2010

Es posible y necesario Cambiar

La situación actual:

La Municipalidad de Venado Tuerto hoy está atravesando un momento muy preocupante, en todos los aspectos, sobre todo en lo económico.

Que hoy el municipio no tenga dinero ni siquiera para pagar los sueldos de los trabajadores no es ninguna novedad, y al mismo tiempo es muy grave en dos sentidos: por un lado los trabajadores empiezan a estar cada vez más inseguros sobre el futuro de sus fuentes de sustento; y por otro lado, es un ejemplo más que elocuente de la pésima administración de los recursos que se ha realizado en los últimos años, llegando a su punto más crítico en la actual gestión del intendente Freyre.

Unas semanas atrás el Secretario de Hacienda, Guillermo Imbern, reconocía públicamente que la municipalidad de Venado tiene una deuda de 45 millones de pesos; por otro lado, observando los presupuestos ejecutados en los últimos años, vemos que más del 60 % del presupuesto municipal se gasta en sueldos. Ahora la pregunta: ¿es posible separar estos datos del hecho concreto de que hoy ni siquiera se puedan pagar los haberes? Veamos



El origen:

La deuda de 45 millones de pesos que hoy tenemos todos los venadenses se originó durante los tiempos de De Mattia, cuando nos estafaron a todos con la construcción de la red de agua potable.

Scott ganó su primera elección a intendente denunciando con mucha astucia este robo, y algunas otras cositas que pasaban en la ciudad por aquellos tiempos, como por ejemplo el BID. Durante toda la campaña se la pasó gritando a los cuatro vientos que él iba a ser intendente para investigar a la gestión de De Mattia, y que si era necesario no pararía hasta meterlo preso. Nada de esto ocurrió. En algún momento hubo un pacto de silencio que aquietó las aguas y dejó todo como estaba.

La deuda original lejos de cancelarse fue creciendo año a año sin que se tomara ninguna acción efectiva frente al problema.

¿En qué influye actualmente esta deuda?: en que el municipio no tenga posibilidades de gestionar créditos blandos y a tazas razonables para llevar adelante obras ampliamente postergadas y necesarias para la ciudad; por ejemplo, cloacas para todo el sector norte de Venado.

Además de olvidarse rápidamente de todo lo que había denunciando durante los tiempos de campaña, Scott comenzó a imprimirle sello propio a la gestión. Así es que comienza la construcción de una tremenda red de clientelismo político, que una vez en marcha le aseguraría ser reelecto por dos veces, y luego también le brindaría el triunfo a Freyre.

Y por supuesto que para alimentar su creación debió comenzar a echar mano a los recursos de la municipalidad. Así es que a través de los años la municipalidad de Venado Tuerto se llenó de punteros oficialistas, de “amigos”, de conocidos, de “amigos” de “amigos”, y etc. Ninguna acción planificada y estructural podemos rescatar de los gobiernos de Scott, todo fueron “favores” y parches para zafar el momento y poder ganar las próximas elecciones. Bien aprendió esta forma de gobernar el actual intendente.



La continuidad del pacto de silencio:

Cuando Scott vislumbró, nuevamente con mucha astucia, que su ciclo como intendente estaba llegando al fin luego de doce años, decidió poner a jugar en primera a alguien que había estado preparando y fogoneando desde varios años atrás: José Freyre. No se trataba solamente de no perder la intendencia, sino también, y por sobre todas las cosas, de que ganara alguien muy cercano que asegurara sin ningún tipo de dudas la continuidad del ocultamiento.

De esta manera llegó Freyre a la intendencia, y por ello hoy le toca bailar con la más fea sin poder decir ni mu. Es en su gestión cuando están estallando todos los problemas que se vienen arrastrando luego de más de dos décadas de mala administración y malversación de fondos; de sobredimensionamiento de la planta municipal y total pérdida de efectividad en los trabajos que deben realizarse desde el municipio

Para José el fin justificó los medios, pero no se dio cuenta, o le restó importancia, al hecho de que la forma es contenido, de que los medios que se utilizan para llegar a algo son el fin en sí mismos. Y así es que hoy tiene que jugarse el cuero por tantos otros que ayer estuvieron, y ahora siguen el partido desde el cómodo sillón de sus suntuosas propiedades.



¿Cómo salimos de esto?

A esta altura la pregunta surge casi con desesperación.

En primer lugar consideramos que todos los venadenses nos merecemos conocer detalladamente cómo fue el proceso de endeudamiento y quiénes fueron los responsables, para que podamos aprender de lo que pasó y comencemos a tomar medidas que progresivamente puedan revertir la situación. ¿Podemos esperar el fin del ocultamiento de parte del actual gobierno? Parece que no, pero igual podemos comenzar a exigirlo con mayor fuerza. Es una cuestión vital para la ciudad.

En segundo lugar, no hay dudas de que hoy la ciudad necesita aumentar la recaudación. Pero este aumento de la recaudación no puede realizarse a los ponchazos y como salga. Toda la dirigencia local, y sobre todo los actuales concejales y miembros del ejecutivo, deben trabajar seriamente en el desarrollo de un Sistema Impositivo Progresivo para la ciudad, es decir, un sistema de recaudación donde paguen más los que más tienen. Y en este punto vemos con preocupación el último aumento aprobado por el concejo para las obras de alumbrado público, ya que se hace todo lo contrario, porque se aprobó un sistema regresivo donde pagan más los que menos tienen (3,4 % de aumento para el ciudadano común, y 1% de aumento para las grandes empresas). En este tema puntual dejó muy en claro el PRO, a través de César Merino, para qué va a utilizar su banca en el concejo: defender los intereses de los que más tienen.

Para terminar, y sin temor a parecer antipáticos, hay que decir algo: se debe descomprimir la planta de trabajadores municipales. Por supuesto que esto no puede hacerse de un día para el otro, y por sobre todas las cosas, no se puede dejar a nadie en la calle. Es decir, hay que descomprimir la planta municipal sin que se pierda una sola fuente de trabajo. Es difícil, por supuesto, tan difícil como pretender hacer política en serio, abandonando la práctica del parche sobre el parche.

Para que esto sea posible hay que tomar la decisión de comenzar a desarrollar Empresas Sociales de Calidad, en principio en dos sectores:



1) Pequeñas y medianas obras públicas: muchas veces la construcción de cordón cuneta o refacción de calles se termina tercerizando a empresas de afuera, cuando con asesoramiento y una buena formación estos trabajos podrían ser realizados por cooperativas de trabajo locales.

2) Diversificación de la producción alimenticia y posterior manufactura: desarrollar la producción de alimentos en los alrededores de la ciudad (cinturón verde) en principio para consumo en el mercado interno, y también apuntar al desarrollo a mayor escala de algunos productos que tengan alta rentabilidad y sean vendibles en otros mercados.



Martín González, Proyecto Sur de Venado Tuerto, 13/01/10

domingo, 3 de enero de 2010

La prioridad no son los acreedores


Frente al oprobio que supone presentar en el Bicentenario de la Revolución de Mayo un fondo de reservas para pagar una deuda que es a la vez expresión y garantía de nuestro sometimiento como país, planteamos:

a) El decreto 2010/09 es inconstitucional porque no puede modificar una ley.

b) Es imprescindible el tratamiento parlamentario y la revisión del endeudamiento argentino.

c) La prioridad no son los acreedores de la deuda pública sino las urgencias sociales y productivas de la Argentina.

d) En el presente dispositivo macroeconómico y monetario no existen las denominadas “reservas de libre disponibilidad”. Las reservas netas cubren hoy el 80% de los pasivos monetarios, y luego de los pagos cubrirán sólo el 65 por ciento.

e) Los $ 25.000 millones que resultarían liberados del Presupuesto 2010 frente a la decisión de pagar con reservas deben ser puestos en consideración del Parlamento para la definición de su destino.

f) Exigimos el replanteo del rumbo económico, productivo y monetario para hacer posible en ese marco la creación de un fondo con reservas que garantice un shock de inversiones que permita reorientar el modelo productivo de nuestro país.

Frente a esta decisión es imprescindible señalar:

1) Las urgencias de la Argentina no son los acreedores. Nuestro país exhibe innumerables urgencias sociales que en cualquier decisión sensata deberían estar privilegiadas antes que los intereses de los acreedores. Desde los problemas de empleo hasta los de la infraestructura social básica (deficiencias notorias en los accesos al agua potable, desagüe, cloacas, gas, electricidad, vivienda), pasando por los deterioros en los servicios sociales (salud, educación, previsión). Uno de cada tres argentinos es pobre y uno de cada dos menores también lo es.

2) Es impostergable encarar una revisión de la deuda. Hay que aprovechar el marco internacional de crisis para encarar una renegociación, tanto en términos de su legalidad, como con el objeto de minimizar los pagos (ya sea reduciendo su valor, consiguiendo plazos de gracia, discutiendo el nivel y las tasas de interés).

3) El decreto evita un debate necesario. Más allá de que es inconstitucional porque modifica la ley 23.928, el oficialismo revela la voluntad de evitar el debate parlamentario sobre la racionalidad y legalidad de esta medida. En efecto, en el marco de la nueva composición parlamentaria, donde el oficialismo ha perdido la mayoría, la decisión de enviar un decreto y no una ley; y al mismo tiempo intentar mantener el control en la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que es la que debe expedirse sobre la legalidad del decreto, son expresiones de la debilidad de consenso que conlleva la decisión oficial.


Dip.Nac. Claudio Lozano

jueves, 24 de diciembre de 2009

Jorge Cardelli en Venado Tuerto




El próximo lunes 28 de diciembre va a visitar la ciudad el dirigente gremial de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), y diputado nacional por Proyecto Sur: Jorge Cardelli, quien entró en tercer lugar de la lista liderada por Pino Solanas.

Viene a Venado Tuerto con una doble actividad: en primer lugar se desarrollará un Taller de Formación Política para integrantes y militantes de Proyecto Sur Venado Tuerto; y luego, a las 20:30 hs. se brindará una Charla Abierta sobre Política Nacional, en las instalaciones del multiespacio cultural y social “El Berretín”, sito en calle Roca y Saavedra de nuestra ciudad. Entre otras cosas se podrá escuchar y debatir sobre temáticas actuales como: ley de medios audiovisuales, reforma política, libertad sindical, explotación de recursos naturales, etc.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Que se vayan todos....Y no se fue ninguno...



sábado, 12 de diciembre de 2009

Actitud de Proyecto Sur en el Congreso

lunes, 7 de diciembre de 2009

Carta de Michael Moore a Obama




Lunes 30 de noviembre de 2009

Estimado presidente Obama:

¿De veras quiere Usted ser el nuevo “presidente de guerra”? Si va a West Point mañana en la noche (martes, 8 pm) y anuncia que lejos de retirar, aumentará las tropas en Afganistán, entonces será el nuevo presidente de guerra. Así de simple. Y así hará lo peor que Usted puede hacer –destruir los sueños y esperanzas que muchos millones de personas han depositado en su persona–. Con el discurso de mañana podría convertir a una multitud de jóvenes que fueron los pilares de su campaña en cínicos desilusionados. Les enseñará que es cierto todo lo que han escuchado siempre –todos los políticos son iguales–. Sinceramente, yo no puedo creer que esté a punto de hacer lo que dicen que hará. Por favor, diga que no es cierto.

Su trabajo no es hacer lo que los generales le orienten. Somos un gobierno civilizado. NOSOTROS le decimos al Estado Mayor qué hacer, no al revés. Según el general Washington, así es como debe ser. Eso fue lo que el presidente Truman le ordenó al general MacArthur cuando éste quiso invadir China: “¡Está despedido!” dijo Truman. Y Usted debería haber despedido al general McChrystal cuando éste se dirigió a la prensa para decir lo que USTED debía hacer. Permítame ser claro: Amamos a nuestros hijos en las fuerzas armadas, pero odiamos a estos generales, desde Westmoreland en Vietnam hasta... el mismísimo Colin Powell por mentir a la ONU con sus elaborados dibujos de armas de destrucción masiva (desde entonces ha buscado la redención).

Por tanto, ahora se siente acorralado en una esquina. Hace 30 años, en el Día de Acción de Gracias, los generales soviéticos tuvieron una genial idea –“Vamos a invadir a Afganistán”–. Bueno, esto resultó ser el último clavo en el ataúd de la URSS.

Existe una razón por la que ellos no llaman a Afganistán el “Estado Jardín” (aunque probablemente deberían, al ver cómo el corrupto presidente Karzai, a quien apoyamos, tiene un hermano en el tráfico de heroína). Afganistán es conocido como el “Cementerio de los Imperios”. Si no lo cree, llame a los británicos. Le diría que llamara a Genghis Khan pero perdí su número. Por cierto, tengo el número de Gorbachov. Es +41 22 789 1662 . Estoy seguro de que él podría darle una reprimenda por el error histórico que está a punto de cometer.

Con nuestro colapso económico en pleno apogeo y nuestros preciados jóvenes siendo sacrificados sobre el altar de la arrogancia y la codicia, la ruptura de esta gran civilización que llamamos América nos conducirá aceleradamente al olvido si Usted se convierte en el presidente de guerra. Los imperios nunca piensan que el fin está cerca, hasta que lo tienen delante. Ellos piensan que una mayor maldad obligaría a los paganos a actuar según las normas –y eso nunca funciona–.

Elija con cuidado, presidente Obama. Usted sabe que no tiene que ser así. Aún restan unas horas para que escuche a su corazón. Es pensar con claridad. Usted sabe que nada bueno resultará de enviar más tropas al otro lado del mundo, a un lugar que ni ellos ni Usted entienden, en un país que no nos quiere allí. Usted puede sentirlo en sus huesos.

Yo sé que Usted sabe que quedan ¡MENOS de un centenar de miembros de Al-Qaeda en Afganistán! ¿Cientos de miles de tropas para aplastar a unos cientos de chicos que viven en cuevas? ¿Es en serio? ¿Cree en las mentiras de Bush? Me niego a creerlo.

Su potencial decisión de expandir la guerra (si dice que puede hacerlo también puede “terminar esa guerra”) va a hacer más para establecer su legado para siempre en piedra que cualquiera de las cosas que haya dicho o hecho en su primer año. Una piedra más que Usted lance por los Republicanos, y la coalición de la esperanza y la desesperanza podría desaparecer, y esta nación estaría nuevamente en manos de los que odian más rápido de lo que Usted pudiera gritar “bolsita de té”.

Elija con cuidado, Sr. Presidente. Sus patrocinadores corporativos lo abandonarán tan pronto como concluya su mandato y la nación volverá a estar en las seguras manos de los mismos idiotas que cumplen órdenes. Eso puede ser el miércoles en la mañana.

El pueblo aún lo quiere. El pueblo aún tiene un rayo de esperanza. Pero el pueblo no va a aguantar más. No podemos hacernos responsables de su derrumbe, una y otra vez, cuando lo elegimos por un amplio margen para hacer el trabajo bien hecho. ¿Qué parte de victoria arrolladora es la que no entiende?

No se deje engañar al pensar que el envío de más tropas a Afganistán hará la diferencia, o le ayudará a alcanzar el respeto de los que odian. Ellos no pararán hasta que este país esté hecho pedazos y cada dólar les sea sustraído a los pobres o aquellos que pronto lo serán. Usted podría enviar millones de soldados allá y la desenfrenada Derecha seguiría inconforme. Usted sería inclusive víctima de su incesante veneno presente en la radio y la televisión porque no importa lo que haga, no puede cambiar la única cosa sobre su persona que los envía al borde.

Los que odian no fueron quienes lo eligieron, y no podrá conquistarlos por el hecho de abandonarnos.

Presidente Obama, es tiempo de regresar a casa. Pregúnteles a sus vecinos en Chicago y a los padres de los jóvenes que combaten y mueren si desean más miles de millones de dólares y más tropas destinadas a Afganistán. ¿Qué cree que van a decir? “No, no necesitamos atenciones de salud, no necesitamos trabajo, no necesitamos hogares. Siga adelante, Sr. Presidente, y envíe nuestras riquezas y nuestros hijos e hijas al extranjero, no los necesitamos tampoco.”

¿Qué haría Martin Luther King Jr.? ¿Qué haría su abuela? No enviar más pobres a asesinar otros pobres que no representan ninguna amenaza, eso es lo que harían. No gastar miles de millones de dólares para sufragar guerras cuando hay niños durmiendo en las calles y en las colas para el pan.

Todos los que votamos y rezamos por usted y lloramos por la noche su victoria hemos soportado un infierno de ocho años de crímenes cometidos en nuestro nombre: torturas, capitulación, suspensión de los derechos, invasión a naciones que no nos han atacado, desaparición de vecindarios donde Saddam “supuestamente” estaba (pero nunca estuvo), y masacres en bodas afganas. Observamos cómo cientos de miles de civiles iraquíes fueron masacrados y decenas de miles de nuestros valientes soldados han sido asesinados, mutilados, o han sufrido angustia mental, un terror que apenas se conoce.

Cuando lo elegimos no esperábamos milagros. Ni siquiera esperábamos muchos cambios. Pero esperábamos algunos. Pensamos que iba a detener la locura, la matanza. Detener la irracional idea de que hombres con armas pueden reorganizar una nación que jamás ha funcionado como nación.

¡Deténgase! Por el bien de la vida de los jóvenes estadounidenses y los civiles afganos. ¡Deténgase! Por el bien de su presidencia, esperanza, y el futuro de nuestra nación. Por el amor de Dios, por favor, ¡deténgase!

Esta noche aún tendremos esperanzas.

Mañana ya veremos. La pelota está en su campo. Usted NO tiene que hacer esto. Puede actuar con coraje. Puede ser el hijo de su madre.

Contamos con Usted.

Suyo,

Michael Moore.